Un puesto de trabajo es una silla del módulo: el sitio donde se sienta un operario a coser.
Cuando configuras el módulo indicas cuántos puestos quieres crear, y Fluenta crea uno por cada uno, numerado. En el tablero, cada puesto es su propia tarjeta dentro del módulo, con su color y sus cifras.
No hace falta montar el módulo entero el primer día. Crea uno o dos puestos, lleva a una persona hasta que marque desde su teléfono, y agrega el resto después: lo difícil es la primera marca, no las siguientes.
Un puesto recién creado todavía no mide nada. La propia tarjeta te va diciendo qué le falta, en orden: la operación, una referencia abierta, la meta por hora y el operario sentado.
El puesto del tablero y el puesto del plan
En el tablero, el puesto es la silla. En el plan, un «puesto» es un operario registrando producción a la vez: si tienes dos turnos de treinta, necesitas treinta puestos del plan, no sesenta, porque los turnos no coinciden. Supervisión y dirección no cuentan. Lo explica fluenta.io/precios.